Durante el Nintendo Showcase de enero al que pudimos asistir en Nueva York, probamos una de las secuencias del nuevo juego de Capcom, Resident Evil Requiem, en Nintendo Switch 2. Solo con el ánimo de responder a la inevitable pregunta: ¿corre bien el juego? La respuesta rápida es: sí, si corre bien, y bastante bien. En la demo que tuvimos acceso en un espacio dedicado para el título de Capcom, pudimos empezar con una secuencia con Grace, la protagonista femenina, despertando amarrada a una camilla, completamente desorientada. Tal como se ha visto en anteriores tráileres.
Es un inicio pesado en atmósfera muy tradicional de los juegos de la serie: pasillos oscuros, luces que parpadean, sonidos lejanos… muy probablemente esta parte fue seleccionada porque es el combo perfecto para medir iluminación, sombras y estabilidad de rendimiento desde el primer minuto. Es decir, justo el tipo de escena que puede hacer quedar mal a una consola si el juego no está bien optimizado.
Mientras Grace se mueve por espacios cerrados con iluminación dinámica, humo en el ambiente y bastante detalle en escenarios, el juego se mantiene estable. No vimos caídas bruscas ni esa sensación rara de ‘framerate’ cuando giras la cámara rápido. Todo se sintió fluido, incluso en una parte donde la tensión sube y hay una pequeña persecución con más carga visual en pantalla.
Mas allá de el horror y la ambientación de Resident Evil Requiem, sorprende cómo la consola de Nintendo no tiene ningún problema al correr el juego. Siempre se vio ágil, incluso en el momento de esa persecución. Los colores, los diferentes negros y el rango dinámico se ven muy bien, al menos en ese demo y en el TV que fue la prueba y al jugar con el mando Pro, el juego se siente natural. Eso sí, no nos dieron detalles de resolución o ‘framerate’, pero la sensación general fue de estabilidad. Ahora, esto no implica que se va a ver igual que en otras consolas y esta fluidez quiza funciona en reemplazo de la calidad gráfica de texturas y modelos.
Si el resto del juego mantiene este nivel, los fans de Resident Evil que juegan en la consola de Nintendo pueden estar tranquilos, pues van a poder tener una experiencia similar, si no igual, que los que juegan en otras consolas.
Pragmata también se ve muy bien en Switch 2
Durante el Nintendo Showcase 2026 en Nueva York, otro de los juegos que pudimos probar fue Pragmata, la nueva propuesta de ciencia ficción de Capcom. Y aunque su estilo es completamente distinto al terror de Resident Evil, aquí también estuvimos más enfocados en cómo este juego, con un estilo visual y atmósfera tan distinta, podía funcionar en Nintendo Switch 2.
La demo que probamos nos ubica en un entorno futurista con estructuras industriales, superficies metálicas, neón por todos lados y bastante uso de efectos visuales. Desde el primer momento queda claro que Pragmata apuesta por una ambientación pesada en lo visual, con luces, partículas flotando y pantallas holográficas que forman parte del escenario, no solo del fondo.
En este demo controlamos al protagonista con traje espacial, acompañado por Diana, la niña holográfica que cumple un rol clave en la jugabilidad. Es clave entender que este juego –aunque disfrazado de ‘shooter’–, está más enfocado en puzles que otra cosa. Con esto dicho, sí tiene características de ‘shooter’ táctico como usar coberturas, avanzar con cuidado y secciones donde se debe interactuar con sistemas del entorno, en este caso, gracias a los poderes de Diana.
A nivel de desempeño, la demo se sintió estable. No vimos caídas notorias cuando había varios elementos en pantalla, como interfaces holográficas activas o escenarios con bastante profundidad visual. El movimiento del personaje tiene algo de peso, con una sensación de gravedad, y la cámara responde bien incluso en espacios cerrados.
Los controles se sienten precisos, y no hubo esa sensación de que el ‘hardware’ estuviera al límite en escenas exigentes. Todo fluyó de manera consistente durante el tiempo que estuvimos con el demo aunque pudo estar a 30FPS. Eso sí, no hubo momentos con demasiados enemigos. Sin embargo, sí hubo alguno que otro con gran cantidad de partículas y superficies reflectivas o con varias partículas iluminadas.
En general lo que jugamos de Pragmata nos ha dejado bastante intrigados, pues el juego si puede volverse divertido y retador en esa combinación de ‘hackear’, que en términos prácticos es realizar puzles para atacar mientras disparamos de forma tradicional como en cualquier ‘shooter’. También quedamos con intriga de conocer más habilidades y explorar. Una propuesta bastante interesante dentro de un género ya saturado.


