El autoproclamado influencer y luchador profesional de la WWE, Logan Paul, compró en su momento la deseada carta de Pikachu Illustrator por más de 5 millones de dólares. De esta manera puso un techo exorbitante al coleccionismo de las cartas más valiosas del planeta, de la propiedad de entretenimiento más rentable del mundo, por una sola carta entre las cientos de miles existentes desde 1996. Esta es la única Pikachu Illustrator calificada con un PSA 10, es decir en estado inmaculado, pero con ello infló de forma desmedida las valorizaciones del Juego de Cartas Coleccionables Pokémon, haciéndolo exageradamente costoso para cartas ‘vintage’ e incluso modernas.

La carta se encuentra en subasta a través de Goldin Auctions, iniciando por los 1,3 millones de dólares. Al momento de esta nota va en 2,1 millones de dólares y restan 39 días para el cierre. Paul señaló que la carta también incluirá la ostentosa y poco sobria cadena personalizada que él mismo creó, valorada en 75.000 dólares, entregándola personalmente al ganador con la anhelada carta. En el programa King of Collectibles: The Goldin Touch, disponible en Netflix, se puede ver cómo Paul y Goldin llegaron al acuerdo de subastar la Pikachu Illustrator tras abrir cajas ‘vintage’ del JCC Pokémon –valorizadas en cientos de miles de dólares– y no encontrar nada más costoso que un Blastoise.
Paul aspira que la carta de Pikachu Illustrator sobrepase los 7 millones de dólares en esta subasta.
En noviembre de 1997, un ‘Concurso de Artistas de Ilustraciones del Juego de Cartas Coleccionables Pokémon‘ retó a los lectores del magazín CoroCoro a dibujar su propia carta Pokémon y enviarla a la revista. El número de enero siguiente de CoroCoro Comic anunció a los tres ganadores, quienes recibieron 20 cartas Pokémon con sus propias ilustraciones, además de una copia de la carta de Pikachu Illustrator.
Pokémon cumple 30 años el próximo 27 de febrero del 2026 y la fiebre amarilla no para de crecer, no solo en medio de cartas coleccionables, sino entre mercancía relacionada y videojuegos. Esto lo aprovechan muchos revendedores y amigos de lo ajeno para dejar víctimas a su paso, elevando desmesuradamente el valor comercial de los productos e imposibilitando obtenerlos, para fanáticos con menos recursos o que no están dispuestos a dejar de comer por ello.

