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Saints Row: The Third Remastered – Reseña

¡Los Saints están de vuelta y remasterizados! ¿Listos para dominar Steelport, la ciudad del pecado, con armas poco ortodoxas?

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Aunque no fue responsable de crear el subgénero de juegos de mundo abierto, Grand Theft Auto III (2001) sin duda lo revolucionó. Liberty City —una amplia metrópolis renderizada en tres dimensiones, llena de vida, 100% explorable y repleta de actividades— estableció el estándar de lo que actualmente se espera en un juego de mundo abierto. Por supuesto, como siempre pasa con todo género o mecánica que resulta popular, otros estudios buscaron replicar el éxito de Grand Theft Auto III y futuras entregas de la franquicia por medio de la integración de mundos abiertos.

Saints Row (2006) fue uno de los muchos títulos de séptima generación que sacaron provecho al apogeo de los juegos de mundo abierto en la primera década del nuevo milenio. De hecho, tal fue el éxito crítico y comercial de este juego que dio inicio a una de las franquicias del subgénero más reconocidas. Sin embargo, dadas sus similitudes en materia de diseño y narrativa con Grand Theft Auto, las primeras impresiones de Saints Row fueron algo por el estilo de “Es un clon de GTA”.

Conscientes de las inevitables comparaciones, THQ y Volition decidieron que la franquicia se distinguiría de Grand Theft Auto a través de un sentido del humor más marcado. Esto puede verse claramente en Saints Row 2 (2009). No solo fue un paso en la dirección correcta, sino que la secuela fue un éxito crítico y comercial. Sin embargo, la franquicia aún podía llevar su comedia y tono desenfadado al siguiente nivel.

Aquí es donde entra Saints Row: The Third (2011) y su reciente remasterización.

La historia de Saints Row: The Third y su remasterización se ubica cinco años después de la segunda entrega. Los 3rd Street Saints han dado el salto a los medios masivos y ahora son superestrellas. Sin embargo, tras intentar robar un banco en Stilwater para promover su próxima película, el jefe de la organización y sus lugartenientes —Shaundi y Johnny Gat— son capturados por el conglomerado criminal conocido como el Sindicato. Tras una negociación fallida, el jefe y Shaundi logran escapar hacia Steelport. Desafortunadamente, la ciudad está bajo el control total del Sindicato y la cuenta bancaria de los 3rd Street Saints ha sido vaciada. Sin más que un puñado de armas, la banda deberá vengarse y tomar control de Steelport… una actividad a la vez.

Antes de llegar a Steelport, los jugadores tienen la posibilidad de crear su avatar. Cabe señalar que Saints Row: The Third fue la primera entrega de la serie en introducir esta característica. Hoy en día se mantiene como uno de los creadores de personajes más versátiles en un juego de mundo abierto. Sin embargo, la personalización estética no se limita a la vestimenta y anatomía del avatar. Los jugadores también pueden personalizar sus vehículos con múltiples piezas y colores.

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Una vez en Steelport, Saints Row: The Third y su remasterización se juegan de forma muy similar a previas entregas de la serie. La ciudad no solo es amplia, sino que está repleta de NPC y misiones secundarias. Sin embargo, una buena porción de estas están bloqueadas hasta completar ciertas misiones principales. Al completarlas, los jugadores ganan dinero y puntos de respeto. Aunque hay bastante variedad, la mayoría de estas actividades involucran tiroteos. Por fortuna, los jugadores tienen acceso a un variado arsenal que evita que los combates se vuelvan repetitivos.

La presencia de estos elementos familiares no quiere decir que Saints Row: The Third no tenga novedades en materia de jugabilidad. A diferencia de pasadas entregas, en las que los puntos de respeto servían para desbloquear misiones, en Saints Row: The Third y su remasterización sirven como experiencia. Dependiendo del nivel de respeto, los jugadores tienen acceso a nuevas habilidades y mejoras. Estas pueden comprarse con el dinero recolectado en las misiones principales y demás actividades. Sin embargo, habilidades y mejoras no son lo único que el dinero puede comprar.

Al final del día, el objetivo en Saints Row: The Third y su remasterización es apropiarse de Steelport. Acabar con operaciones del Sindicato ayudará a este fin, ¿pero qué mejor forma de lograrlo que comprando propiedades? El adquirir tiendas y demás locales no solo contribuye al porcentaje de control de una zona, sino que generan ganancias de forma periódica y conceden descuentos en las tiendas. No es una mala idea comenzar comprando la mayor cantidad de propiedades posible.

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A lo largo de la presente reseña habrán notado que hemos hablado de Saints Row: The Third y su remasterización como si fueran el mismo juego. Esto se debe a que lo son. La razón por la cual resulta importante mencionar esto es porque Saints Row: The Third para Xbox 360 es retrocompatible en Xbox One y ha estado disponible en PC desde 2011. Esto hace un tanto redundante la existencia de la remasterización.

Cabe aclarar esto no es una disuasión para no comprar Saints Row: The Third Remastered. Al fin y al cabo, esta remasterización cuenta con unas cuantas novedades que la hacen la forma definitiva de experimentar la tercera entrega de la franquicia.

La modificación más notoria con respecto al juego original es obviamente la presentación. Saints Row: The Third Remastered no solo cuenta con modelos de personajes más pulidos, sino que ha añadido iluminación inmersiva y nuevos efectos visuales. En lo que respecta a diseño sonoro, este también ha sido actualizado.

Saints Row The Third Remastered

El otro gran atractivo de Saints Row: The Third Remastered es que ha integrado todos los DLC al juego base. Las actividades de paquetes como Genkibowl VII, Gangstas in Space y The Trouble With Clones están disponibles desde el principio. Los vehículos y armas que llegaron como contenido descargable también están incluidos.

Gracias a la integración de los DLC, los jugadores tienen acceso a decenas de misiones desde el principio del juego. Estas van desde los asesinatos, los robos de vehículos, secciones de tanques y el tráfico de mercancía del juego original hasta las desopilantes actividades contenidas en Genkibowl VII. Tampoco puede olvidarse que Saints Row: The Third tiene un modo cooperativo en línea y un modo horda.

Desafortunadamente, cabe señalar que Saints Row: The Third Remastered no es perfecto. En su versión para consolas, el juego presenta algunos molestos ‘bugs’. Mientras que unos pueden evitar que el jugador vea las previas de objetos estéticos, tales como accesorios y tatuajes, otros impiden el progreso en algunas misiones. Sin embargo, estas pequeñas fallas no evitan que Saints Row: The Third Remastered sea una compra recomendada para aquellos que no hayan experimentado el juego original o deseen sumergirse en la irreverente franquicia de mundo abierto.

Saints Row: The Third Remastered
7.5/10 Nota
Lo que nos gustó
- Saints Row: The Third nunca ha lucido tan bien en consolas.
- A pesar de tener casi 9 años, el juego ha envejecido muy bien.
- Integra todos los DLC al juego.
Lo que no nos gustó
- No hay contenidos nuevos. Aquellos que tengan el juego en Xbox 360 bien pueden jugarlo en Xbox One vía retrocompatibilidad.
- ‘Bugs’ que pueden entorpecer el progreso de ciertas misiones.
En resumen
Aunque la ausencia de novedades en materia de jugabilidad hará que los poseedores del título original consideren el saltarse esta remasterización, Saints Row: The Third Remastered es la forma perfecta de experimentar el juego de mundo abierto de Volition para aquellos que no lo hayan jugado. Más allá de su irreverente trama y carismático elenco de personajes, Steelport está repleta de vida y una gran variedad de actividades que harán las delicias de aquellos que les guste completar juegos al 100%. La nueva capa de pintura ayuda a que se vea al día.

Reseña hecha con una copia digital de Saints Row: The Third Remastered para PlayStation 4 brindada por Deep Silver.

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