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Corpse Party 2: Dead Patient – Reseña

¿Qué pasó en el hospital Amare Patriarcha Crucis? ¿Podrás descubrir sus secretos? Más importante, ¿podrás escapar con vida?

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A pesar de que no es una franquicia extremadamente popular en Occidente, Corpse Party cuenta con un nicho de fanáticos muy dedicado. Esta consagración ha permitido que casi todas las entregas de esta serie, que ya tiene más de dos décadas, hayan sido localizadas. Mientras que algunas han sido traducidas oficialmente, otras han llegado a nuestro continente gracias al esfuerzo de fanáticos.

Sin embargo, no ha olvidarse que Corpse Party comprende más que una lista de videojuegos. Desde su creación en 1996, esta propiedad intelectual ha trascendido el medio en el que nació. Su popularidad en Japón ha justificado la creación de múltiples manga, dos series animadas, varias novelas y dos películas de acción real.

Y todo comenzó con una aventura gráfica para PC-9801 hecha en RPG Maker.

Buena parte de la franquicia gira alrededor de la escuela primaria Tenjin, locación en la que se llevaron a cabo múltiples secuestros y horribles asesinatos. Si bien el edificio fue demolido poco después de estos eventos, la escuela persiste en el plano espiritual como un nexo de múltiples dimensiones habitadas por espíritus vengativos. Los protagonistas de los juegos generalmente se ven arrastrados a este plano tras jugar con lo oculto o por su conexión con la destruida institución.

Sin embargo, después de 18 años, la saga de la escuela primaria Tenjin concluyó con Corpse Party: Blood Drive. Ahora, esto no quiere decir que la franquicia haya terminado. De hecho, la secuela de Blood Drive salió un año antes que esta entrega.

Lanzado en Japón en 2013, Corpse Party 2: Dead Patient es el primer juego de la serie que prescinde completamente de la escuela primaria Tenjin y opta por una locación nueva: el hospital Amare Patriarcha Crucis. Aunque cuenta con la aparición de algunos personajes familiares, la mayoría del elenco es completamente nuevo. No menos importante, esta es la primera entrega con un formato episódico.

Ahora, tras más de cinco años de espera, los fanáticos de la franquicia que residen en Occidente por fin pueden disfrutar del primer episodio de Corpse Party 2: Dead Patient. No obstante, esta localización trae consigo un par de problemas. Y estos, más que ser causados por el diseño del juego, provienen del actual estado de la franquicia.

Corpse Party 2 Dead Patient

Hablemos un poco sobre esta entrega antes de hablar sobre estos problemas.

Corpse Party 2: Dead Patient gira alrededor de Ayame Itou, una joven que despierta en una mesa de operaciones del hospital Amare Patriarcha Crucis sin recolección alguna sobre su pasado. Sin más opción que explorar el hospital —aparentemente desierto y sellado al mundo exterior— en búsqueda de una salida, la protagonista se topa con algunos de los horrores que alberga el lugar. No obstante, también encuentra a otras personas atrapadas en la institución.

Si bien el elenco introducido en este juego será el responsable de protagonizar las próximas entregas, el primer episodio de Dead Patient solo le da importancia a Ayame y otros dos personajes. Ya explicaremos por qué esto es un problema.

Corpse Party 2 Dead Patient

Como pasadas entregas de la franquicia, Corpse Party 2: Dead Patient es una aventura gráfica que gira alrededor de la recolección de objetos y la resolución de rompecabezas con estos. Los jugadores controlarán principalmente a Ayame, que podrá recorrer el primer y segundo piso del hospital. A lo largo de este, también podrán encontrar reportes médicos de pacientes admitidos en la institución. Estos sirven como coleccionables, pero no tienen importancia dentro de la narrativa.

A medida que exploren el hospital, los jugadores se toparán con enemigos que los perseguirán hasta que salgan de su campo de visión. Si bien el juego introduce mecánicas de sigilo y distracción, estas terminan siendo bastante inútiles. A la mayoría le bastará con pasar al lado del peligro y curarse con un vendaje —objeto generado aleatoriamente al entrar a una zona— tras recibir un ataque.

Aunque también cuenta con las típicas ilustraciones de una novela visual, la presentación gráfica de Dead Patient más que nada destaca por sus escenarios tridimensionales y su diseño de personajes chibi 3D. Cabe recordar que este no es el primer título que hace gala de este estilo gráfico. Ese honor pertenece a Blood Drive.

El contraste entre los diseños chibi y las situaciones que transcurren en pantalla crea un contraste al que ya están acostumbrados los fanáticos de la franquicia, pero que puede resultar algo confuso para aquellos que nunca hayan jugado Corpse Party. También podría decirse que este contraste es uno de los encantos del juego.

En lo que respecta a la música, que se intercala entre tétricas melodías de piano y rock industrial, esta no resulta especialmente memorable. Aun así, complementa bien lo que sucede en pantalla. También hay unas cuantas actuaciones de voz. Aunque estas resultan correctas, no quitan ni agregan al juego. Si hay algo que destaca en lo que respecta al apartado sonoro, eso sería la mezcla de sonido. La respiración de Ayame, los crujidos, los pasos, el soplar del viento y los sonidos viscosos contribuyen a crear una atmósfera opresiva que se disfruta al máximo al jugar con audífonos.

Ya que hemos hablado de los aspectos técnicos y mecánicos de Dead Patient, es un buen momento para hablar de los problemas que trae esta localización del juego. Y tal como se mencionó, estos provienen del estado actual de la franquicia.

A pesar de que el primer episodio de Corpse Party 2: Dead Patient salió hace más de cinco años, Team GrisGris no ha compartido información alguna sobre una continuación. Esto resulta especialmente preocupante al tener en cuenta que el formato episódico de Dead Patient conlleva a que esta última entrega sea significativamente más pequeña que anteriores juegos de la serie.

¿Acaso esto no debería facilitar el desarrollo?

Si bien la aventura de Ayame resulta entretenida de principio a fin, el primer episodio puede superarse en menos de dos horas. Esto incluye un capítulo extra protagonizado por un conocido personaje de la franquicia. Adicionalmente, el final de Dead Patient —aunque cuenta con un interesante punto de giro— concluye de una forma que no genera anticipación por el destino de Ayame y los demás supervivientes. Sin embargo, el final no es lo suficientemente conclusivo para que esta entrega brille por luz propia. Adicionalmente, el título no ofrece mucha rejugabilidad.

El único consuelo es que el precio de este episodio es adecuado para lo que ofrece.

Corpse Party 2: Dead Patient
6/10 Nota
Lo que nos gustó
- Un precio adecuado para el contenido que ofrece.
- A pesar de su corta duración, resulta entretenido.
Lo que no nos gustó
- No es muy rejugable.
- No es suficientemente conclusivo para ser independiente ni suficientemente abierto para generar intriga.
- No hay señal de que vaya a salir un segundo episodio.
En resumen
Corpse Party 2: Dead Patient resulta un juego difícil de recomendar. Planteado como el inicio de un nuevo arco argumental, su historia y jugabilidad no logran intrigar a nuevos jugadores. Dejando de lado algunas referencias a pasadas entregas y el sentido de fidelidad hacia la franquicia, los fanáticos de la serie tampoco tienen un incentivo especial para experimentar este capítulo. Aun así, ha de reconocerse que resulta una entretenida aventura gráfica para pasar el rato. Su reducido precio también resulta un potente incentivo para darle un vistazo.

Reseña hecha con una copia digital de Corpse Party 2: Dead Patient para PS4 brindada por XSEED Games.

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