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Crackdown 3 – Reseña

Después de una larga espera, Crackdown 3 está aquí. ¿Podrá Terry Crews hacer que esta exclusiva esté a la altura de las expectativas?

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Cuando un juego empieza a cambiar su fecha de lanzamiento inicial y pasa por periodos en los cuales no se sabe si se ha cancelado o sigue en desarrollo, da para especular que algo no está bien en su producción. Tal ha sido el caso de Crackdown 3, un juego que —sin ser malo— no ha podido sobrevivir a las altas expectativas que tenían los jugadores que esperaban una secuela a la altura del que fue uno de los mejores títulos de Xbox 360 hace más de 10 años.

Tras jugar la primera hora luego de la introducción hay una sensación extraña, tanto en la jugabilidad como en los gráficos: todo se siente “barato”. Se ve hecho a la ligera y —aunque el personaje de Terry Crews luce muy simpático con su actuación de voz y peculiar personalidad— lo cierto es que este mundo abierto palidece en comparación con el de la entrega original y otros juegos del género.

La historia en Crackdown 3 transcurre 10 años después de la entrega anterior y gira alrededor de la isla de New Providence, que ha sido tomada por una organización con tintes fascistas. Como en todo buen régimen, esta ha sometido a todos aquellos que se atreven a ir en su contra. Con el fin de recuperar el control de la ciudad y descubrir los verdaderos intereses de Terra Nova, la corporación criminal que se ha tomado la isla, La Agencia ha enviado a un escuadrón de élite liderado por el hombre del bloqueo-bloqueo. En otras palabras, hay que encontrar a los malos, golpearlos y ponerlos a hablar para que delaten al siguiente hasta llegar a su jefe final.

Las mecánicas son las recurrentes en juegos de mundo abierto lanzados en los últimos 5 años y muy al estilo Ubisoft: un mapa abierto sectorizado por regiones que permite completa libertad de movimiento, pero que de igual forma limita artificialmente el acceso a ciertas zonas por medio de la dificultad de la inteligencia artificial. Otro detalle es que, a medida que se explora, el mapa del juego va dejando iconos de las diferentes actividades que es posible realizar. Sin embargo, al ser el espacio tan reducido, una sola visita al mapa abruma por la cantidad iconos.

Dicho esto, hay que caminar para poder encontrarle el gusto y eso hemos hecho. El andar en un vehículo eliminando enemigos y mandado todo a volar resulta deliciosamente divertido. No es un juego que genere muchas emociones o cuya conducción sea especialmente realista. Sin embargo, la simpleza a la hora de moverse, saltar y disparar lo hacen un juego agradable para pasar una tarde.

Crackdown 3

El mundo da la sensación de estar completamente abierto para el jugador. De hecho, uno de los principales objetivos que mantiene la serie es la búsqueda de orbes por todo el mapa para mejorar las estadísticas de agilidad. No obstante, el conducir mejorará el nivel de esta habilidad y el disparar con distintos tipos de armas o el atacar cuerpo a cuerpo también servirá para subir de nivel las estadísticas.

Si el jugador conoce de antemano el juego o descubre la ubicación del jefe final, Crackdown 3 puede pasarse en menos de tres horas. Aun así, el superar el juego resultaría una labor complicada por el handicap a favor de la IA. Si no se mejoran sus estadísticas de vida con los diversos coleccionables a lo largo de la ciudad, nuestro agente solo podrá «hacer cosquillas» a los enemigos.

Crackdown 3

Al final del día, el mundo abierto de Crackdown 3 resulta muy superficial. La gran ciudad no tiene puntos especialmente destacables para ver ni grandes diferencias entre sus subregiones, que solo cambian parte de su diseño de acuerdo a la división que la controle. Las actividades alternativas y misiones secundarias —como las carreras de conducción— son divertidas, pero no para constantemente repetirlas.

Es bastante notorio que los desarrolladores se esforzaron en traer una buena variedad de armas para distintas ocasiones. Por desgracia, todas terminan sintiéndose similares. Las mecánicas más destacables son las peleas y diálogos de los jefes, que resultan muy divertidos al sacar al jugador de la monotonía de matar a lo loco.

Crackdown 3

Ademas del personaje de Crews, que es la estrella, el juego permite seleccionar a otros agentes con diferentes habilidades a este. Desde uno con mejoras en conducción hasta otro con manejo especializado de armas, se pueden usar agentes para cierto tipo de misiones y se pueden desbloquear otros tantos. Esto le da algo de variedad al juego. Sin embargo, al final esa variedad no importa: todos queremos usar esos pectorales y demás músculos de Terry Crews.

La monotonía de las misiones hacen que este juego canse en largas sesiones. No es una queja encontrar que un juego tienda a ser repetitivo —parte de la esencia de los videojuegos consiste en repetir muchas o los mismos tipos de dinámicas—, pero es responsabilidad de los desarrolladores “enmascarar” eso.  La única mecánica que se siente con algo de brillo y no resulta tan repetitiva es el escalar altas plataformas.

Crackdown 3

Desplazarnos al modo multijugador es un dolor de cabeza que los mismos desarrolladores han preferido separar del modo para un jugador. Desde problemas de conectividad hasta constantes caídas de framerate, este es un modo de juego que —pese a que su demo en E3 hace algunos años de cierta forma nos descrestó— pasará con más pena que gloria. Al lado del divertido modo cooperativo, es una experiencia poco pulida que termina sintiéndose fuera de lugar.

El estilo gráfico del funciona muy bien y ha sido en gran parte incomprendido. En líneas generales tiene una estética tipo cómic, la cual se ha querido imprimir tanto en los gráficos como en la interfaz y escenas de video. Destaca especialmente en las ilustraciones internas y los diseños de jefes. En general ha estado bien, pero va en contra de las expectativas que se generaron en su anuncio inicial: lugares generados con la potencia “de la nube” para ser luego destruidos al antojo del jugador.

Crackdown 3
6.5/10 Nota
Lo que nos gustó
- Su “diversión enlatada” para el que no busca una historia.
- Los jefes son divertidos.
- Los “rompecabezas” de escalada son entretenidos.
Lo que no nos gustó
- El modo multijugador sobra y lo que hay no divierte.
- Mecánicas de juego desfasadas para la época.
- Monotonía excesiva en misiones y acciones.
En resumen
Lo que debía ser una de las grandes exclusivas de Xbox One palidece frente al paciente público que esperaba mucho más de lo entregado. Siendo justos, la apuesta de Sumo Digital ha resultado un tanto divertida y con uno que otro momento memorable. Crackdown 3 es un juego para una tarde de desparche que se torna digno de probar si se tiene Xbox Game Pass, pero que no quita muchas horas. Su principal pecado es no vivir a la altura del hype que despertó en aquella de presentación de E3 2015.

Reseña hecha con copia digital de Crackdown 3 para Xbox One provista por Xbox Colombia.

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