Juegos
0 comentarios

Travel & Gaming: Grand Theft Auto V

Por el Martes 8 de Agosto de 2017
Sigue a GamerFocus en redes sociales:
 

Un recorrido turístico por Los Santos y el Condado Blaine a través de las rutas rurales de San Andreas.

Siempre tendrás la oportunidad de recorrer la ciudad de Los Santos y sus alrededores a bordo de un automóvil deportivo, preferiblemente un Banshee, Comet o Rapid GT, algo que no tomaría más de diez minutos para dar la vuelta entera al estado, saliendo por la costa oeste y regresando por el extremo este, o viceversa.

Sin embargo, cuando cuentas con algo de tiempo libre en una ciudad así y tanto campo abierto para explorar, siempre es una mejor opción bajarse de las cuatro ruedas y decidir tomar dos. Puede ser una moto o una bicicleta, preferiblemente esta última por la experiencia natural, cualquiera que sea la elección podrá desplazarse por terrenos difíciles y esquivar unos cuantos obstáculos en el camino.

Personalmente recomendaría escoger una bicicleta todo terreno como aquellas que pueden encontrarse en la playa Vespucci, esto porque la moto finalmente hace considerable ruido, aun silenciando el radio que es lo ideal. Lo mejor es disfrutar del medio ambiente, del sonido natural que encontramos en los exteriores del condado, normalmente animales salvajes, pájaros e incluso el soplar del viento, el cual puede tornarse extraño en lo alto de los montes Chilliad, Josiah o Gordo, este último excelente para practicar yoga.

Arrancando desde las colinas Vinewood en Los Santos y continuando por las rutas norteñas, un buen calentamiento es llegar hasta el observatorio Galileo y continuar rumbo al este, cruzando el famoso letrero de Vinewood. Puede ser una oportunidad ideal para visitar el escenario cultural que normalmente se encuentra sin eventos o conciertos, completamente vacío. A pocos metros nos encontramos con el circuito de carreras de caballos y casino de Vinewood, sin mucho movimiento aparente.

Lo interesante de esta ruta este son las montañas Tataviam, donde los alrededores de la represa en la reserva Land Act permiten un buen paisaje para recorrer en bicicleta, especialmente al atardecer. Siguiendo este mismo camino con altura promedio, nos encontramos con la majestuosa vista de la Granja de Viento Ron, fuente de energía eólica. Los particulares molinos se pueden apreciar desde una prudente y lejana vista, como aquellos gigantes que tanto enfurecían a Don Quijote.

Siguiendo la autopista Palomino que se conecta con la del desierto Grand Senora en el Condado Blaine, podemos desviar a la izquierda hacia el poblado Sandy Shores. Además de unas cuantas tiendas de víveres y ropa, tatuajes y peluquería, no hay mucho para ver entre chozas y cabañas, aparte del aeropuerto local. Esta era una región hasta hace poco azotada por una banda de motociclistas, la cual misteriosamente desapareció tras la muerte de su líder, un hombre que provenía de Alderney en Liberty City.

Algo curioso en Sandy Shores es el nombre de sus calles. Una lleva el nombre de Algonquin Boulevard, el famoso centro mundial de comercio en la ciudad de la libertad, mientras que otras dos hacen referencia a la frontera mexicana del viejo oeste como la Avenida Cholla Springs y Armadillo, pueblo famoso por el linaje familiar del apellido Marston.

Bordeando el Mar de Alamo (en realidad laguna) por el oriente y después hacia el noroccidente, cruzamos las granjas agrícolas y ganaderas de Grapeseed hasta llegar al corazón del Condado Blaine, el inmenso Monte Chilliad. Hay dos caminos para llegar a la cima, el otro más cercano a Braddock Pass, tanto en moto como en bicicleta es mucho mejor y más rápido. El ascenso de Chilliad se logra a buen ritmo ya que hay una ruta demarcada por el continuo recorrido de deportistas de montaña hasta el mirador.

Una vez en el lugar más alto de San Andreas podemos deleitarnos con la vista y el panorama, si bien haciendo uso de los prismáticos instalados o tomando una fotografía para el recuerdo. Hacia el norte se observa la bahía Paleto con el poblado del mismo nombre y el Océano Pacífico. Se puede optar por descender hacia el suroccidente, pero teniendo cuidado con las velocidades, es posible alcanzar algunas muy altas y terminar en un accidente en segundos. Por dicha vía es recomendable disfrutar de la reserva natural de vida silvestre vía bosque Paleto; se advierte que leones de montaña y venados patrullan con frecuencia la zona. En el camino también está el aserradero en el cual se presencia el tratamiento de la madera, extraída de los árboles en la región y transportada por tren hacia Los Santos, por una vía férrea que da la vuelta entera al monte más grande.

Volviendo a la cima de Chilliad, en la cabaña principal se puede esperar un rato y tomar el teleférico directo hasta Paleto, gozando de una grandiosa vista. Si prefieren algo más extremo hay una tercera opción para bajar, pues es posible practicar salto de base desde una improvisada plataforma, preferiblemente para personas más experimentadas. Cualquier novato podría volar muy bajo y terminar golpeándose contra las rocas en un instante.

La bahía Paleto así como la playa Procopio son perfectas para lanzarse a bucear, sin alejarse mucho debido a los tiburones que frecuentan esas aguas. Si de regresar a Los Santos se trata, el camino fácil por supuesto es la autopista Great Ocean hacia el sur, pero a modo personal recomiendo recorrer libremente la ladera del Cañón Ratón, a los pies del Monte Josiah. La única advertencia es no cruzar la zona prohibida de la base militar Fort Zancudo, digamos que es mejor evitar problemas con la ley siendo solo un turista.

Bajando por el Río Zancudo nos acercamos al Valle Tongva por la Ruta 68 hacia los Viñedos Marlowe, es cuestión de minutos para llegar hasta el Cañón Banham y reencontrar las colinas de Vinewood, con esto el regreso a la ciudad de Los Santos tras un imperdible recorrido sobre dos ruedas.

Como se comentaba al comienzo, la recomendación para disfrutar esta ruta turística al máximo es olvidarse de los automóviles y preferiblemente de cualquier vehículo motorizado. En caso de solo disponer de una moto mantener la radio apagada es la mejor opción. Puedes encontrar varios tipos de bicicletas y escoger la que más se adapte a tu estilo para la experiencia, tu cuerpo (resistencia) siempre te lo agradecerá.

Comentarios