Connect with us

Cine y TV

Ni no Kuni (Netflix) – Reseña

La franquicia Ni no Kuni finalmente ha recibido su primera película. ¿Está a la altura del primer videojuego o sus secuelas?

Publicado

en

La franquicia Ni no Kuni es bastante curiosa. Si bien ha probado ser exitosa comercial y críticamente, hay una suerte de consenso alrededor de que la calidad de la serie ha ido en declive. Pocos negarán que Ni no Kuni II: El Renacer de un Reino es un entrenido JRPG de acción con una presentación espectacular, pero no tiene el corazón ni la ingeniosa narrativa del primer juego. Dada la historia detrás de su desarrollo, no debería de extrañar a nadie. Ni no Kuni: Dominion of the Dark Djinn fue un proyecto de pasión para Akihiro Hino —creador y escritor de la franquicia— y fue esa dedicación la que convenció a Toshio Suzuki —presidente de Studio Ghibli— a prestar los talentos del prestigioso estudio de animación para hacer una historia fantástica, pero que girara alrededor del crecimiento y la madurez.

Ya fuera por la ausencia de Studio Ghibli o porque el primer juego fuera una «tormenta perfecta», las posteriores entregas de la franquicia no han logrado replicar lo que hizo Level-5 con Dominion of the Dark Djinn. Desafortunadamente, Ni no Kuni —la primera película basada en la serie— no es la excepción a la regla.

Cabe aclarar que esta cinta animada no es una adaptación del primer juego o sus secuelas. Busca contar una historia independiente, pero ambientada en el mismo universo. Irónicamente, esto último provoca que ciertas porciones de la historia sean confusas sin un conocimiento previo de la historia del primer juego. Aunque este problema es único de la película, es similar al que tienen la secuelas y ‘spin-off’ del primer juego: todas tienen referencias directas a la aventura de Oliver que no contribuyen al desarrollo de sus respectivas historias. ¿Acaso la franquicia no se hubiera beneficiado en adoptar un formato de antología como Final Fantasy? En fin…

Ni no Kuni cuenta la historia de tres compañeros: Yusuke Ninomiya, Haruto Ichihara y Kotona Takashina. A pesar de sus diferencias, Yu y Haru —apodos de Yusuke y Haruto, respectivamente— han sido mejores amigos desde que eran pequeños. Sin embargo, la vida ha sido especialmente dura para Yu. No solo es parapléjico, sino que su amiga Kotona —que está enamorada de Haru— no corresponde a sus sentimientos. Aun así, está satisfecho con ver a sus amigos y ayudarlos desde atrás.

Ni no Kuni

No obstante, la vida de Yu y Haru cambia completamente cuando un asaltante misterioso apuñala a Kotona y los dos amigos son llevados a otro mundo. Confundidos por los recientes acontecimientos, pero decididos a encontrar a Kotona, Yu y Haru se embarcan en una aventura para salvarla y volver a su mundo.

Aunque la historia de Ni no Kuni no es nada del otro mundo —de hecho, hay partes en las que puede ser un tanto predecible—, si hay por lo que brilla es su excelente ritmo. La cinta está dividida en claros segmentos, cada uno de los cuales tiene un propósito dentro de la trama. Dado que estos segmentos se alternan entre el mundo real y el otro mundo, resultan muy fáciles de distinguir y analizar.

Ni no Kuni

Otra fortaleza de la historia es la caracterización de sus protagonistas, Yu y Haru. Desde el comienzo, la película crea un claro contraste entre los dos amigos. Yu es parapléjico, pero es inteligente y lógico; Haru es un prodigio del baloncesto, pero es impulsivo y algo tonto. El contraste es acentuado por medio de sus diferencias de diseño y el conflicto en el que se ven envueltos. La dinámica entre estos personajes no solo hace que la película sea entretenida de principio a fin, sino que sirve como un ingenioso presagio de uno de los puntos de giro más interesantes de la historia.

En lo que respecta a lo técnico y visual, Ni no Kuni hace un buen trabajo. La animación no es sobresaliente, sobre todo en las escenas que involucran combates, pero funciona bien en situaciones amenas y tranquilas. Lo que sí destaca por encima de la animación son los detallados fondos y la banda sonora. Si bien esta última es directamente reciclada de Ni no Kuni II, las composiciones de Joe Hisaishi quedan como anillo al dedo a la cinta. Aunque las actuaciones de voz en inglés y japonés son buenas, ha de destacarse el excelente trabajo hecho con el doblaje a español latino.

Ni no Kuni

Si hubiera que señalar algo verdaderamente negativo de la película, eso sería su villano principal. La identidad de este en un principio permanece como un secreto, pero resulta fácil de deducir. Aún peor, las motivaciones de este villano terminan siendo irrelevantes en la gran narrativa y bien podría haberse sustituido por un antagonista que es malo porque le gusta. No habría hecho diferencia alguna.

Como las secuelas y demás productos derivados del primer juego, Ni no Kuni palidece en comparación con la entrañable aventura de Oliver. Sin embargo, esto no quiere decir que no sea una película entretenida por derecho propio. Incluso si la forma en la que se desarrollan ciertos acontecimientos y las referencias directas al primer juego pueden entorpecer la trama, la dinámica entre Yu y Haru es lo que logra que esta historia tenga un carácter propio. Al final del día, Ni no Kuni es una fantástica y encantadora aventura que habla sobre la importancia de la amistad.

Ni no Kuni (Netflix)
2.8/5 Nota
Advertisement
Comenta aquí

Deja tu comentario

Además no te pierdas