Rodada en Barcelona el 11 de mayo, esta propaganda nos muestra una ingeniosa promo cuyos protagonistas son unos pajarracos con mal genio.

Los creativos de T-Mobile se las ingeniaron para que en la capital catalana se simulara una versión del videojuego más popular en los dispositivos móviles. Los transeúntes eran invitados a jugar Angry Birds en un teléfono celular y al disparar un pajarraco ¡oh sorpresa! El malgeniado volador se hacía realidad.
Mejor véanlo ustedes mismos.
Esa gente se ve con una alegría muy fingida, ¿no es así?


