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Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita – Reseña

¿Qué haría Shinnosuke?

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Crayon Shin-chan es una propiedad creada por el fallecido Yoshito Usui que lleva 32 años como parte de la cultura popular de Japón. Este año su adaptación anime cumplió tres décadas de existencia y la forma de celebrarlo es lanzando en Occidente uno de sus pocos juegos localizados. Indirectamente, Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita podría contar como un ‘crossover’ con otra franquicia de juegos para consolas PlayStation y PSP exclusiva de Japón –creada por Kaz Ayabe–, Boku no Natsuyasumi (My Summer Vacation).

Como podemos ver, el solo lanzamiento de este título son dos logros en uno para el mercado occidental. Aún con los marcados elementos japoneses, tanto Shin-chan como My Summer Vacation tienen su gracia. No es la primera vez que recibimos una probada de aquel exclusivo género japonés, pues su desarrollador Millennium Kitchen también lanzó en 2013 el sencillo y genial Attack of the Friday Monsters! A Tokyo Tale para 3DS.

Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita

Aquel funcionó como un corto sucesor espiritual de Boku no Natsuyasumi y lo mismo –pero no tan corto– aplica para Shin chan: Mi verano con el profesor, cuyo nombre en inglés es mucho más extenso (Shin chan: Me and the Professor on Summer Vacation – The Endless Seven-Day Journey). En lugar de Level-5, esta vez Neos Corporation se encarga de su distribución y gracias al estudio es que lo recibimos un año después de su salida en Japón.

Días de verano

Desde un principio lo que destaca este tipo de juegos es la belleza natural de su simplicidad. Recorrer pequeñas villas japonesas en temporada de verano y resolver conflictos locales en una suerte de realismo mágico –con Kaiju, Tokusatsu y dinosaurios en los sucesores espirituales– es lo que los hace tan atractivos. Pescar, atrapar insectos y cumplir recados es parte de la infancia de un niño japonés rural. La misma infancia que inspiró a Satoshi Tajiri para crear Pokémon y la que Kaz Ayabe continúa por fortuna aplicando en sus juegos.

Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita

Esta fascinación visual de relajantes paisajes japoneses, verdes campos, ríos, sonidos de aves e insectos, atardeceres, vías ferroviarias y personajes por conocer, aplicada al mundo de Shin-chan no se siente tan ajena después de todo. La irreverencia del pequeño de cinco años Shinnosuke «Shin» Nohara sigue presente. Sus padres, hermanita y vecinos temporales –que se parecen mucho a sus amigos– igualmente le acompañan.

Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita lleva a la familia Nohara hasta el hogar de una amiga de la infancia de Misae en Assou, Kumamoto. Allí, Shinnosuke conoce nuevos amigos, se enamora perdidamente como por variar y cae en el hechizo del tiempo de un científico loco. Repitiendo la misma semana vacacional hasta descubrir el misterio del profesor Akuno y su obsesión por criaturas prehistóricas.

Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita

Sin llegar a caer en un simulador de vida como Animal Crossing o Story of Seasons, en los zapatos de Shinnosuke podemos pescar, atrapar insectos con una red, cosechar verduras, pelear con dinosaurios de juguete, resolver encargos menores para ganar dinero y disfrutar de los días de verano en libertad. Hay que administrar bien el tiempo y cuidar un medidor de hambre. Porque las horas pasan y debemos ir a dormir obligatoriamente si andamos por ahí en la noche. Es solo un niño de cinco años –brutalmente honesto– al fin y al cabo.

Pequeño pero sustancioso

Como mencionábamos, al ser sucesor espiritual de Boku no Natsuyasumi nos encontramos en Assou con un mapa pequeño lo suficientemente cautivador. Es un juego que entra por los ojos y no importa el particular estilo de dibujo de Shinnosuke y su familia. Las vistas apelan a un colorido toque realista que difiere del resto de personajes del pueblo, pero no por ello son menos convincentes. Las propias imágenes de atardeceres y el último sol de la tarde regalan algunas de las mejores capturas.

Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita

Si caminando sin rumbo el medidor de hambre se agota, Shinnosuke se desmaya y despierta nuevamente en la casa donde se hospeda con su familia. Para solventar esto hay que mantener en el bolsillo ‘snacks’ como paquetes de curri, Chocobi (los chocolates favoritos de Shin) o bolas de arroz. Estos hay que comprarlos con el dinero fuertemente ganado a punta de recados y absurdamente ni su mamá Misae lo alimenta a voluntad. Aún cuando su amiga tiene un restaurante y cumplimos para ella mandados de ingredientes.

Entre las verduras cosechadas tenemos zanahorias, tomates, pimientos, y Shinnosuke no puede comer dichas zanahorias para calmar el hambre (o quizás no le gusten). Debido a esto la exploración en Assou debe ir de la mano de varios ‘snacks’ para tener tiempo de atrapar insectos y pescar. Llenando así una enciclopedia de peces e insectos y cumpliendo logros secundarios que nos favorecen con dinero.

A su vez, Shinnosuke resulta accidentalmente convertido en reportero gráfico gracias a una cámara regalada por el extraño profesor Akuno. La cámara registra los eventos importantes con los que nos cruzamos, dibujándolos en lugar de retratándolos. Esas capturas ilustrativas sirven para actualizar el periódico local con nuevas noticias y recompensan a Shin con dinero. Además, le encargan la dura labor de expandir la compañía y es allí donde trabaja la estudiante universitaria Yoshiko, amor de verano que motiva a Shinnosuke a aceptar solo por una cita.

Shin chan y la semana de la marmota

Libertad aparte para las tareas nombradas, el profesor Akuno guía la trama principal de Shin chan: Mi verano con el profesor. Tras el primer encuentro con resucitados dinosaurios, conocemos poco a poco los planes de este atípico científico y Shinnosuke vuelve a quedar implicado en los eventos sin siquiera proponérselo. El ‘loop’ temporal en el que cae es un clásico «día de la marmota» expandido a semana, con la diferencia que los eventos no se repiten exactamente igual sino con ciertos cambios.

Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita

Aún por fuera de esta ‘semana infinita de verano’, cada inicio y final del día es repetitivo por naturaleza, cuesta un poco acostumbrarse. En la mañana la familia Nohara hace un baile con ritmo de ejercicio en el que los nuevos personajes y dinosaurios se van añadiendo a medida que los conocemos. Proceden a desayunar y agradecer por los alimentos. Al caer la tarde, de nuevo proceden a cenar y agradecer por los alimentos, un baño y a dormir. A menos que Shin decida caminar por Assou un rato más antes de ser atrapado y llevado a la cama.

El resto del día podemos romper el ciclo eligiendo lo que queremos hacer entre encargos o pasatiempos. Entre esos pasatiempos podemos combatir con robots dinosaurios de juguete creados por el profesor Akuno. Al estilo del juego de cartas de Attack of the Friday Monsters!, estos encuentros se rigen por el sistema básico de piedra, papel o tijera. Escogiendo un dinosaurio desbloqueado y un ataque de diferente nivel, debemos reducir los puntos de salud del dinosaurio oponente. Son combates simples y adictivos, como suele suceder.

Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita

¿Necesitas más poder? Que nunca falten los Chocobi y sus tarjetas de regalo coleccionables, lo más parecido a ciertas paletas colombianas con nombre de vampiro rumano.

Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita
8.6/10 Nota
Lo que nos gustó
- Bellos escenarios con nostálgica cámara estática.
- Libre manejo del tiempo sin abrumadoras tareas.
- Representa fielmente los toques cómicos de Crayon Shin-chan.
- Gran paso para una futura adaptación de Boku no Natsuyasumi (My Summer Vacation).
Lo que no nos gustó
- Algunos insectos requieren varios intentos para atrapar, debido a la perspectiva de la cámara.
- Pescar exige estar ubicado lo más cerca posible a la pantalla para ver la carnada, así que los sitios son limitados.
En resumen
Con el espíritu deliberado del 'manganime' Shin-chan y la tranquilidad de My Summer Vacation, Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita es un juego ligero que sin importar su historia invita a relajarse visitando pacíficos campos japoneses y disfrutar unas rurales vacaciones. Descubriendo nuevos horizontes con el maravilloso poder de asombro que solo tienen los niños. Algo que nos hace falta de vez en cuando a los adultos.

Reseña hecha con una copia digital de Shin chan: Mi verano con el profesor –La semana infinita para Nintendo Switch brindada por Neos Corporation.

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