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[Opinión] El problema con las ‘betas’ de los videojuegos

Todo lo que te has preguntado sobre las ‘betas’ modernas.

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Betas videojuegos

Algo que se volvió muy común en el mundo de los videojuegos durante la década pasada, especialmente en cuanto a títulos multijugador, son las versiones en ‘fase beta’ que se ponen a disposición de los jugadores para que den una mirada anticipada al juego. Estas pueden ser ‘betas abiertas’, a disposición de todo el que pueda y quiera descargarlas, o ‘betas cerradas’, accesibles solo por un número limitado de jugadores.

Esto se ha vuelto tan prevalente que el acceso a dichas betas se convirtió en parte de la promoción de cada título. La idea de poder probar un juego antes de que salga oficialmente parece una buena idea y son muchos los ‘gamers’ interesados en esto. Sin embargo, hay múltiples problemas con este modelo que no solo pueden perjudicar al juego en sí, sino que también se aprovechan de quienes juegan estas versiones.

Pero antes de continuar, hay cosas que debemos explicar.

¿Qué es una beta?

Las ‘pruebas beta’ no están limitadas al mundo de los videojuegos, ni siquiera al mundo del ‘software’ o la tecnología, ya que se pueden aplicar a cualquier producto que vaya a ser lanzado al mercado. Las pruebas beta consisten en entregar un producto cerca de ser terminado a un grupo de usuarios finales para que lo prueben y le digan a los creadores qué piensan al respecto. La retroalimentación es clave en estas pruebas y usualmente se les pregunta a los usuarios qué les gustó, qué no les gustó, cómo lo mejorarían ellos y si encontraron problemas o dificultades a la hora de usar o consumir el producto.

Beta Shadow Arena

Las versiones beta, por definición, no están terminadas. La idea es usar la retroalimentación para mejorar el producto definitivo antes de ponerlo a disposición del público.

También existen pruebas alfa que se suelen llevar a cabo en etapas aún más tempranas del desarrollo. Estas no están a cargo de los usuarios, sino de los mismos desarrolladores.

¿Lo que jugamos es realmente una beta?

Últimamente, está de moda celebrar betas abiertas o cerradas de videojuegos para que los jugadores las experimenten. Estas se suelen llevar a cabo alrededor de un par de semanas antes del lanzamiento del título en cuestión. Quienes están familiarizados con el desarrollo de videojuegos saben que, en la mayoría de los casos, dos semanas no son ni remotamente suficientes para corregir los problemas que pueden ser encontrados en una beta, afinar elementos de jugabilidad ni nada similar. De hecho, para el momento en que se hacen esta clase de betas, los juegos ya alcanzaron su fase ‘Gold’. Es decir, la versión del juego que saldrá a la venta está terminada y no se puede modificar.

“Pero la información de las betas puede servir para el parche del día 1”, dirán algunos. Eso sería cierto si dichos parches no tuvieran un proceso de certificación que puede tomar, como mínimo, una semana. Tomando en cuenta las fechas en que se desarrollan las betas y el trabajo que representa corregir algunos errores, los tiempos no alcanzan ni con el ‘crunch’ más intenso.

Beta Fallout 76

Lo cierto es que, a menos que las betas se desarrollen varios meses antes de la fecha de lanzamiento, ningún problema que descubran los videojugadores ni los consejos que tengan para mejorarlo se van a ver reflejados en el juego que se pone a la venta

¿Para qué sirven las betas entonces?

Buena pregunta. Llevar a cabo una beta, ya sea cerrada o abierta, es un trabajo monumental para el equipo de producción. Eso significa que si un estudio se pone a la tarea de hacer estas pruebas, es por algo. ¿Cierto?

Pero la razón no puede ser pedirle a los jugadores que encuentren o reporten problemas. De hecho, según el blog Ask a Game Dev, la mayoría de participantes de estas pruebas solo lo hacen por diversión. No buscan errores, reportan lo encontrado ni dan retroalimentación significativa. Las verdaderas betas son llevadas a cabo por los equipos de QA (análisis de calidad) de cada estudio. Lo que nos llega a nosotros tiene objetivos diferentes.

En muchos casos, las betas en las que participamos son ‘pruebas de estrés’. En títulos en línea, estas pretenden descubrir si los servidores son capaces de soportar la cantidad de personas que van a jugar el juego. Es por esto que resulta tristemente común descargar una beta que no podemos jugar, ya que los servidores están caídos o llenos. Esto es útil a nivel técnico, ya que los servidores se pueden seguir afinando aunque el juego esté en fase Gold, pero también corre el riesgo de dar mala publicidad a un título.

Beta Avengers

Hablando de publicidad, esa suele ser la verdadera razón de ser de una beta: servir como herramienta publicitaria. La idea de ‘jugar la beta’ se volvió una especie de prestigio en el mundo ‘gamer’. Suele estar reservada para influenciadores y aquellos que compraron el juego anticipadamente en ediciones especiales. No son pocos los jugadores que sacaran dinero extra de sus bolsillos para jugar algo antes que los demás.

De esta forma, las betas ayudan a crear expectativa y publicidad para un juego con la colaboración de personas que pagaron “por el honor de ser parte de ellas”.

Trabajo gratis

A pesar de lo dicho, hay estudios que sí llevan a cabo pruebas beta legítimas. Un buen ejemplo de esto es Nioh 2, que realizó su primer beta cinco meses antes del lanzamiento del juego. Sabemos que los comentarios de los jugadores se usaron para mejorar la versión final. 

Estas betas también están bajo escrutinio. Después de todo, los jugadores que participan de ellas, reportando ‘bugs’ y describiendo su experiencia, están haciendo un trabajo no remunerado que le corresponde a un equipo de análisis de calidad. Los estudios y distribuidoras se aprovechan de nuestro entusiasmo para que les prestemos un servicio por el que deberían pagarnos.

Lo más irónico es que, en algunos casos, ya hay juegos que prometen acceso a ‘versiones alfa’ a los jugadores. Esto va totalmente en contra de la definición de ese tipo de pruebas.

En conclusión…

Las pruebas beta son una herramienta muy importante en el desarrollo de los videojuegos. Sin embargo, con el paso del tiempo la definición de lo que es una beta se ha ido corrompiendo. El término comenzó a ser usado con propósitos de promoción. Lo que hoy en día conocemos como beta no es más que una ‘demo’ glorificada que usualmente se esconde detrás de un pago extra.

Con esto no queremos decir que debemos rehusarnos a participar en pruebas beta de videojuegos. Si ustedes quieren probar juegos anticipadamente y tienen la posibilidad de hacerlo, nada les impide aprovechar la oportunidad. Lo que queremos es que sepan que estas supuestas ‘betas’ poco tienen que ver con las verdaderas pruebas de calidad que se hacen a los juegos antes de su lanzamiento. Regulen sus expectativas de acuerdo a lo que ahora saben.

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