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Sengoku Basara: la historia de cómo llegó muerto a Occidente

¡Feliz cumpleaños, Sengoku Basara! Una lástima que no puedas celebrarlo aquí por los desafortunados eventos alrededor de tu localización.

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Aunque Dynasty Warriors 2 (2000) no gozó de una excelente recepción crítica y comercial en su lanzamiento, esta entrega representó el comienzo de la franquicia más lucrativa de Koei Tecmo. No menos importante, fue el origen de un nuevo subgénero: los ‘beat ‘em up’ multitudinarios o Musou, como son conocidos coloquialmente. Como es típico en la industria, el éxito de la franquicia Dynasty Warriors incentivó a que otros videojuegos adoptaran mecánicas del subgénero. Buenos ejemplos de esto son Drakengard (2003) y Spartan: Total Warrior (2005). Otras compañías incluso lanzaron sus propios ‘beat ‘em up’ multitudinarios.

Si bien la mayoría de estos imitadores de Dynasty Warriors pasaron al olvido —entre los que se encuentra Wars and Warriors: Joan of Arc (2004) y Buccaneer (2006)—, hay uno que destaca sobre todos los demás y aún conserva una fuerte base de fanáticos: Sengoku Basara.

Desde su concepción en 2005, Sengoku Basara se ha convertido en una de las propiedades transmedia más populares de Capcom en Japón. Además de contar con más de una decena de entregas, la franquicia está compuesta por una serie animada con tres temporadas y un ‘spin-off’, múltiples ‘manga’, un juego de cartas coleccionables, una serie de acción real, varias obras de teatro, una película ‘anime’, múltiples novelas ligeras y varios dramas radiales.

A pesar de su éxito en el país del sol naciente, Sengoku Basara es una franquicia de nicho en Occidente. Con la excepción de un par de juegos y la serie animada, que fueron localizados al inglés, la presencia de esta franquicia en nuestras tierras ha sido prácticamente nula. Por esta razón, los interesados en experimentarla se ven obligados a importar o piratear.

¿Qué ha llevado a Capcom a no localizar las demás entregas? En celebración de su aniversario 15, hoy hablaremos de los orígenes de Sengoku Basara, su llegada a Occidente y las decisiones que probablemente provocaron que nunca tuviera una presencia duradera en nuestras tierras.

Una épica basada en el Japón Feudal

Sengoku Basara

«Una nueva clase de juego de acción protagonizado por un personaje basado en un señor feudal del periodo Sengoku».

Esas fueron las palabras de Hiroyuki Kobayashi al presentar la idea de Sengoku Basara a los gerentes y diseñadores de Capcom en 2003. Dada la precaria situación financiera de la compañía a principios del nuevo milenio, los altos ejecutivos no querían invertir en nuevas propiedades intelectuales. Preferían desarrollar secuelas de franquicias ya establecidas.

A pesar de las múltiples preocupaciones alrededor de la propuesta, tales como la posibilidad de que «canibalizara» franquicias hermanas como Onimusha y Devil May Cry, Kobayashi obtuvo la aprobación de su propuesta con la ayuda de Kenzo Tsujimoto, fundador y CEO de Capcom. Sin embargo, el desarrollo del juego probaría ser conflictivo dentro de la compañía.

Kobayashi tenía una idea clara de la jugabilidad. A diferencia de la mayoría de juegos de acción de Capcom, cuyo atractivo solía ser su elevada dificultad, Sengoku Basara sería un juego casual. De hecho, Kobayashi había tomado notas de la exitosa franquicia Dynasty Warriors. No obstante, sabía que debía compensar la ausencia de dificultad con algo más. Faltando nueve meses para el lanzamiento del juego, Kobayashi retiró al director original y puso a Makoto Yamamoto a cargo. Fue él quien priorizó la caracterización de personajes por medio de sus diseños, estilos de combate y diálogos. Al final, esa era la pieza faltante en el rompecabezas.

Una de las políticas durante el desarrollo de Sengoku Basara era que los personajes estuvieran basados en hechos puntuales alrededor de las figuras históricas, pero que estos fueran exagerados al extremo. Es por eso que Date Masamune, que estableció relaciones internacionales durante su campaña, habla inglés y Tadakatsu Honda, uno de los generales al servicio del clan Tokugawa, fue convertido en un robot controlado por Ieyasu Tokugawa.

Con el concepto de Sengoku Basara completamente claro, el desarrollo del juego avanzó sobre ruedas. Una vez llegó la fecha de lanzamiento, el 21 de julio de 2005, Kobayashi y Yamamoto fueron testigos de cómo su más reciente proyecto se convirtió en uno de los juegos de Capcom con mejores ventas a nivel local en 2005. Poco sospechaban que en unos cuantos años se convertiría en una de las propiedades intelectuales más lucrativas de la compañía.

¿Muy japonés para Occidente?

Si diseñaras un juego cuyo encanto es la caricaturización de figuras históricas japonesas, ¿qué es lo peor que podrías hacer a la hora de localizarlo? Quitar toda referencia a Japón del juego y ambientarlo en un mundo fantástico. Eso fue lo que pasó con Devil Kings (2005), la localización oficial de Sengoku Basara y uno de dos títulos que llegaron a Occidente.

Hasta el día de hoy, la razón por la cual Capcom retiró toda referencia a Japón no se sabe con certeza. Sin embargo, en una entrevista realizada por IGN en E3 2005, Hiroyuki Kobayashi sugirió que el cambio de nombre y ambientación se hizo con la creencia de que los jugadores occidentales no consumirían un juego ambientado en el periodo Sengoku. Parece que Capcom quiso sacar provecho a la popularidad de Devil May Cry haciendo el juego más «oscuro» y promoviendo a Oda Nobunaga como protagonista. Claro, excepto que no era Oda Nobunaga. Se trataba de Devil King, un hombre que vendió su alma al diablo para conquistar el mundo.

La modificación de ambientación se ve reflejada en múltiples aspectos, desde la introducción de enemigos basados en otras culturas hasta el cambio de varios escenarios. Sin embargo, la consecuencia más infame de este cambio es la localización de los nombres de todos los personajes. Mientras que Date Masamune se convirtió en Azure Dragon, un apodo de cierta forma adecuado, personajes como Sanada Yukimura y Uesugi Kenshin no corrieron con tanta suerte. Sus nombres en Devil Kings son Scorpio y Frost, respectivamente.

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Por ridículos que sean los nombres, el verdadero problema alrededor del cambio de ambientación consiste en que los diseños de personaje de Makoto Tsuchibayashi permanecieron iguales. A pesar de su clara estética japonesa, el juego insiste en que no transcurre en el Japón Feudal. Hay una clara desconexión entre la narrativa y la presentación.

Como si no fuera suficiente, Devil Kings también sufrió de otros cambios que no fueron del agrado de los jugadores. Entre estos destaca la omisión de cuatro personajes jugables —Maeda Toshiie, Matsu, Shimazu Yoshihiro y Akechi Mitsuhide—; el lento cargado de la barra de furia en comparación con el juego original; la omisión del ‘opening’ Crosswise, cantado por T.M.Revolution; y la adición del sistema Primer. Este consiste en que los ataques secundarios de todos los personajes aturden a los enemigos y los hacen susceptibles a recibir más daño. Desafortunadamente, este hizo que un juego repetitivo de por sí se sintiera aún más repetitivo.

En directo contraste a la recepción en Japón, Devil Kings fue un fracaso comercial y crítico. Quizás el principal responsable de que Sengoku Basara nunca despegara en nuestras tierras.

¿Hay un futuro en Occidente?

No fue hasta 2010 que Capcom volvió a probar suerte con Sengoku Basara: Samurai Heroes. A diferencia de Devil Kings, esta localización mantuvo intacta la ambientación del juego original. A pesar de que tuvo un recibimiento aceptable, no enmendó el daño hecho.

Aunque Capcom no ha compartido números, no sería descabellado asumir que las ventas de Sengoku Basara: Samurai Heroes en Occidente fueron decepcionantes en comparación con las 610.818 vendidas en Japón. Hasta el día de hoy, es la entrega más vendida de la serie.

¿Será que los jugadores realmente no querían consumir un juego ambientado en el Japón Feudal? ¿Fue que la previa ausencia de la marca Sengoku Basara en Occidente debilitó el lanzamiento de la tercera entrega? ¿O acaso fue resultado de la política de «occidentalización» que caracterizó a Capcom a principios de la década del 2010? La respuesta a estas preguntas permanece como un misterio. Aun así, los fanáticos de la franquicia cruzan los dedos para que Capcom tenga un anuncio preparado para Occidente en celebración del aniversario 15 de la serie. Una localización de Sengoku Basara 4: Anniversary Edition no estaría mal.

Vuelvas o no a Occidente, ¡feliz cumpleaños, Sengoku Basara!

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