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Máxima Agresión: mi problema con el modo historia de Star Wars Battlefront II

¿Por qué la prometedora historia del Escuadrón Infernal del Imperio fue tan decepcionante?

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Star Wars Battlefront II es, probablemente, uno de los juegos más vilipendiados de la historia. Las circunstancias de su lanzamiento y el escándalo de las cajas de botín lo convirtieron en la pera de boxeo de la comunidad ‘gamer’. Pero ya hemos contado esa historia y no vale la pena repetirla.

De hecho, el Battlefront II que podemos jugar hoy es una obra que aprendió de sus errores y mejoró considerablemente. Esto pudo ser comprobado por millones de nuevos jugadores que lo descargaron gracias a que fue ofrecido como uno de los juegos gratis en PS Plus (pueden descargarlo hasta el 6 de julio de 2020). Yo fui uno de esos jugadores. Sin embargo mi interés no estaba en la experiencia multijugador que identifica a este título, sino en su campaña o ‘modo historia’.

Verán, soy un fanático de Star Wars a niveles casi obsesivos. Como todo fanático de esta franquicia, siento especial fascinación por el canon. No puedo evitar buscar todo el material oficial que muestre cómo fueron los eventos entre películas, especialmente lo ocurrido entre el episodio VI y VII. Este juego me atrajo con una campaña que ayudaría a llenar el espacio entre esos dos filmes. Su historia muestra cómo continuó el conflicto entre un Imperio cada vez más débil y la Alianza Rebelde.

Lo interesante de esto es que la protagonista de esta historia es Iden Versio, miembro de un grupo de fuerzas especiales del Imperio llamado Escuadrón Infernal. La idea de presenciar la derrota final de los villanos desde su propio punto de vista era muy llamativa y no podía dejarla pasar. Tristemente, el desarrollo de esta campaña fue incluso más decepcionante que la mediocre El Ascenso de Skywalker.

A simple vista, esta corta experiencia para un solo jugador es bastante sólida. Las mecánicas de jugabilidad están heredadas de los modos multijugador, pero funcionan correctamente a la hora de enfrentar los enemigos controlados por la CPU y recorrer los múltiples escenarios. Sin embargo, los sistemas de ‘recarga’ de habilidades, las tarjetas de personalización y el diseño de los niveles quedan algo forzados en una aventura como esta. Eso sí, las batallas espaciales son algunas de las mejores que he visto en un videojuego desde Star Fox 64.

En ningún momento se siente como un juego completo. No es más que una distracción extra del plato principal: los modos multijugador. Otra muestra de eso es que su historia nunca deja de ser más que simples ideas sin un desarrollo profundo.

Star Wars Battlefront II

El principal atractivo para jugar era la idea de controlar a los villanos. Algunos encontrarán problemática la idea de ponerse al servicio de una fuerza fascista, por más ficticia que sea (es bien conocido que George Lucas se inspiró en el Tercer Reich para dar forma al Imperio). Pero si se maneja bien, eso podía servir para mostrar cómo un personaje como Iden Versio puede ser engañado para creer que está haciendo lo correcto e incluso presentar intrigantes dilemas morales. Star Wars Battlefront II no hace eso. En su lugar, opta por la salida fácil: cambiar a la protagonista de bando lo más pronto posible.

Las primeras misiones de la campaña comienzan a contar una historia realmente interesante. Versio y su equipo sienten total fidelidad hacia el Imperio y, en el peor de los casos, cuestionan sus decisiones estratégicas, no sus métodos ni su filosofía. Tras la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte, lo cual ocurre en la segunda misión del juego, se unen a una misteriosa operación llamada Cinder —algo que resultará familiar a quienes hayan leído el cómic Star Wars: Imperio Destruido— en la que descubren que el Imperio planea atacar a los civiles de los planetas que ya controla. Esto hace que dos miembros del equipo decidan desertar y unirse a la Nueva República para enfrentar a sus viejos compañeros.

Iden Versio

Este cambio de enfoque decepciona, pero podía funcionar. Un personaje que debe poner en duda todo lo que creía hasta ese momento y cambiar su sistema moral es una gran fuente de drama que incluso puede servir como comentario social. Desafortunadamente, el cambio de corazón de Iden Versio y Del Meeko es tan repentino como inconsecuente. Algunos personajes, como Lando y Leia, comentan sobre el daño que el escuadrón Infernal le hizo a la Alianza Rebelde y la necesidad de repararlo, pero las cosas paran allí. No hay una escena en la que muestren arrepentimiento por los cientos de rebeldes que asesinaron. En ningún momento confrontan las creencias que tenían arraigadas desde su infancia sobre lo que estaba bien y lo que estaba mal en la Galaxia. Es como si siempre hubieran formado parte de ‘los buenos’.

Bueno, hay una misión en la que las filosofías del Imperio y los Rebeldes se enfrentan directamente. Es aquella en la que Del Meeko se encuentra con Luke Skywalker cuando ambos quedan atrapados en una caverna y deben colaborar para sobrevivir. Es aquí que el agente del Imperio comienza a descubrir que los Jedi no son lo que le habían dicho y parten en mutuo respeto.

Pero hay un problema, esta misión se da desde el punto de vista de Luke, no del personaje cuya evolución nos interesa.

Battlefront II Luke

Ese es otro de los grandes problemas. En su afán por hacer ‘fanservice’, Star Wars Battlefront II incluye misiones en las que controlamos a algunos de los grandes héroes de la saga. Con un par de excepciones, estas no encajan para nada en la trama y se sienten como relleno. Incluso se dan el lujo de introducir nuevos elementos jugables que son olvidados pocos minutos después.

Estas misiones terminan ocupando casi un tercio del largo del juego, interrumpiendo de raíz la historia de Iden Versio. La campaña ya es bastante corta, pero por culpa de estas misiones se deja aún menos tiempo para desarrollar a los protagonistas.

Pero Star Wars es una franquicia transmedia. Esto significa que una misma historia o personaje puede verse desarrollada a lo largo de varias obras en diferentes medios. Existe una novela sobre el Escuadrón Infernal que sirve de precuela al juego y hace un excelente trabajo detallando la personalidad y psicología de Iden Versio y compañía. Pero no se puede esperar que todos los que jueguen Battlefront II hayan leído la novela. Esta tampoco justifica el veloz cambio de alineamiento de los personajes.

Battlefront II Jakku

Lo más decepcionante de todo es que ya hay buenos ejemplos de personajes que cambian de bando en el universo de Star Wars, como el Agente Kallus de Rebels o el Capitán Doza de Resistance. Incluso en el mundo de los videojuegos tenemos a Starkiller, de The Force Unleashed. Aunque esos títulos tienen muchos problemas con sus historias, sí ofrecen un mejor arco de redención que el que nos presentó Star Wars Battlefront II.

Es una lástima. El personaje de Iden Versio tenía mucho potencial. La actriz Janina Gavankar —a quien también vimos en Arrow y True Blood— la dota de mucha personalidad y nos encantaría verla de nuevo en otras obras del universo creado por George Lucas. Por lo pronto, miraremos hacia Star Wars: Squadrons, esperando que este nos ofrezca un mejor puente entre los episodios VI y VII que el que nos dio Battlefront II.

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