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Rápidos y Furiosos: de la peor a la mejor película

¿Cuál es la más rápida y la más furiosa?

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Top Rápidos y Furiosos

Se supone que íbamos a ver la nueva película de Rápidos y Furiosos a comienzos de abril. Tristemente para los fanáticos, la pandemia del coronavirus COVID-19 ocurrió y ahora tendremos que esperar un año más para poder ver la novena parte de la saga.

Eso no significa que nos quedemos sin Rápidos y Furiosos en nuestras vidas. Netflix Latinoamérica ha traído la saga completa a su servicio de ‘streaming’ y ahora podemos dedicarnos a disfrutar de nuevo o por primera vez las aventuras automovilísticas de Toretto.

¿Pero en verdad vale la pena verlas? A pesar de su éxito, esta saga también cuenta con muchos detractores. Dicen que estas son películas huecas. Mucho estilo, pero sin nada de sustancia. La verdad es que esta franquicia sí da prioridad a la acción sobre la trama. Aunque algunas de estas películas son buenas, otras son terribles. Para ayudarles a decidir qué ver, hemos clasificado estos filmes del peor al mejor.


#9. Rápidos y Furiosos 4 (Fast and Furious, 2009)

Tras tres películas superficialmente vinculadas entre sí, Universal reunió al elenco de la primera para crear una continuación de la historia de Brian O’Connor y Dominic Toretto. Desafortunadamente, decidió que el camino a seguir era una historia de crimen ‘seria y brutal’. Mató a uno de los personajes más carismáticos y dejó de lado las muestras de humor que tenían las anteriores.

El resultado fue una película aburrida, sin sorpresas y en la que la acción automovilística pasa a un segundo plano. Aunque tiene elementos importantes para la trama de las siguientes, no vale la pena sufrirla.


#8. Más rápido, Más furioso (2 Fast 2 Furious, 2003)

Si para algo sirvió la segunda película, fue para hacernos dar cuenta lo importante que es Vin Diesel en esta saga. El cambio de escenario —de Los Ángeles a Miami— no fue suficiente para distraernos del hecho de que la trama es un refrito de la historia de policías infiltrados de la primera, pero sin la tensión entre Brian y Dom que hizo de ese un filme atractivo.

Las carreras de autos, los cuales son lujosas bellezas ‘tuneadas’, son la principal carta de este filme y resultan entretenidas, pero no hay mucho más aquí. Es la primera aparición de Tej y Roman, pero ninguno de los dos tiene el carisma del que gozan en los siguientes capítulos. Hasta parecen personajes diferentes.


#7. Rápido y Furioso: Reto Tokio (The Fast and the Furious: Tokyo Drift, 2006)

El primer ‘spin-off’ de la saga nos impresionó con la belleza de los autos japoneses, la presencia del carismático Han (Sung Kang) y geniales carreras en las que los derrapes eran protagonistas. 

Aunque vale la pena darle una mirada por esos elementos —especialmente el Volkswagen Touran decorado con temática de Hulk—, la trama de adolescentes y yakuzas es demasiado torpe y las actuaciones son algunas de las peores en la franquicia.


#6. Rápido y Furioso (The Fast and The Furious, 2001)

Eran tiempos más simples. La primera de la serie fue una sencilla historia de ‘policías y ladrones’ con una temática de carreras callejeras de por medio. No es la gran cosa, pero está bien estructurada, los personajes tienen muy buena química y las escenas de acción son emocionantes.

Es gracioso que la ‘acrobacia más arriesgada’ de esta película sea un carro pasando debajo de un camión. Nada que se pueda comparar con las exageradas piruetas de las últimas entregas.


#5. Rápidos y Furiosos: Hobbs & Shaw (Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw, 2019)

Es verdad que las recientes películas de la saga, llenas de situaciones imposibles y súper villanos, se alejan mucho de la acción y tramas simples de comienzos de la franquicia, pero Hobbs & Shaw exagera. El mundo de Rápidos y Furiosos ahora tiene súper soldados y organizaciones criminales que parecen más adecuadas para el mundo de G.I. Joe. Solo en la persecución final se puede ver algo del espíritu de sus predecesoras.

No es una película terrible. La acción es divertida y la rivalidad entre los dos protagonistas es absolutamente hilarante. Pero no hace nada nuevo ni interesante. Su trama sci-fi es un cliché tras otro. Pueden leer nuestra reseña aquí.


#4. Rápidos y Furiosos 8 (The Fate of The Furious, 2017)

Tomando en cuenta el nivel de calidad alcanzado por las tres películas que la precedieron, La octava parte de Rápidos y Furiosos es una pequeña decepción. Las fantástica acción exagerada sigue aquí y tiene algunas de las mejores secuencias de la saga, como la carrera en Cuba y la persecución del submarino. Pero la trama, en la que Dom es forzado a enfrentarse a su familia, se toma demasiado en serio a sí misma para su propio bien.

La falta de Paul Walker se siente con fuerza y su reemplazo, un Scott Eastwood sin una gota de carisma, es vergonzoso. La historia es una colcha de retazos desesperada por una justificación para la siguiente gran escena de acción y odiamos la forma en que perdonó a Deckard Shaw por el asesinato de Han. Pero nada de eso le quita lo endiabladamente divertida que es.


#3. Rápidos y Furiosos 6 (Fast and Furious 6, 2013)

Muchos consideran la quinta parte como el punto de giro de la franquicia, pero es la sexta parte la que definió lo que es Rápidos y Furiosos hoy. Aquí, la familia de Toretto deja el mundo criminal para convertirse en, básicamente, superhéroes al volante. Comienzan a llegar los súper villanos y las escenas de acción se vuelven más elaboradas.

Esta película es objeto de burlas por la forma en que abandona cualquier asomo de lógica y coherencia. Solo hay que pensar qué tan larga es la pista aérea del final para darse cuenta que el realismo no está en la agenda de este filme. Eso no importa mucho, ya que se presta para ofrecernos grandes momentos.


#2. Rápidos y Furiosos 5 (Fast Five, 2011)

Aquí está la película que transformó a la franquicia. El punto en el que se volvió ‘buena’. Gracias a esta, Rápidos y Furiosos se convirtió en una especie de The Avengers, reuniendo a personajes de las anteriores películas en un súper equipo.

Esta quinta parte sigue siendo una película de ‘policías y ladrones’, pero se pasa al género ‘heist’ con un equipo de profesionales haciendo planes para ejecutar el robo perfecto. La introducción de Dwayne ‘La Roca’ Johnson como el súper policía Hobbs no pudo ser mejor.


#1. Rápidos y Furiosos 7 (Furious 7, 2015)

Poco después de comenzar la película, Brian le dice a su hijo que “los carros no vuelan”. Rápidos y Furiosos 7 existe para demostrarle lo equivocado que está. En esta película los autos son arrojados de aviones, se lanzan de un edificio a otro y hasta se tiran por acantilados sin causarle (muchos) rasguños a sus conductores. Es la entrega con las secuencias de acción más exageradas, brutales y emocionantes de la saga.

Por si fuera poco, tenemos a Deckard Shaw (Jason Statham) persiguiendo incesantemente a los protagonistas como si se tratara de Nemesis en Resident Evil 3 y las interacciones entre personajes demuestran todo el carisma y química que existe entre ellos. Para completar, la despedida final de Paul Walker es realmente emotiva. Lean nuestra reseña.


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